Servidores Físicos vs. la Nube: Cuándo Conviene Migrar
La pregunta equivocada: “¿es más barata la nube?”
Comparar solo el costo mensual de un servidor en la nube contra el costo de un servidor físico ya pagado es una comparación incompleta. El costo real de un servidor local incluye mantenimiento, respaldo eléctrico, renovación de hardware cada pocos años y el riesgo de que una falla física detenga tu operación por completo.
Señales de que ya es momento de migrar
Tu respaldo depende de un solo disco o una sola persona. Si la continuidad de tu negocio depende de que alguien recuerde hacer un respaldo manual, el riesgo operativo supera cualquier ahorro de infraestructura local.
Tu equipo crece o se vuelve remoto. Los servidores locales asumen que todos trabajan desde la misma red. En cuanto el equipo se distribuye, el acceso remoto seguro se vuelve un proyecto técnico aparte.
Necesitas escalar capacidad de forma temporal. Picos de demanda (cierre de mes, temporada alta) son costosos de resolver con hardware propio y triviales de resolver con infraestructura cloud.
Cuándo todavía no conviene migrar
Operaciones con conectividad a internet inestable, o con software legado que depende de hardware muy específico, pueden necesitar una estrategia híbrida antes de migrar por completo. Evaluamos este balance como parte de nuestra Consultoría Empresarial, y acompañamos la migración técnica a través de Google Workspace y Google Cloud.